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Preguntas Frecuentes


Están hechas de una espuma de poliuretano visco-elástica, termo sensible, con una densidad de 80 kg/m3.
El material de las almohadas Memory Foam se compone de miles de millones de celdas esféricas abiertas. Estas celdas responden a la temperatura y peso de tu cabeza y reorganizan su posición para moldearse a sus contornos exactos. Llega a ser más suave en áreas más calientes (donde hay más contacto entre tu cabeza y la almohada) y continúa siendo firme en áreas más frescas (donde hay menos contacto), dando como resultado una comodidad excepcional y un soporte excelente. Debido a la disipación de la presión, la sangre fluye libremente toda la noche haciendo que des menos vueltas, es decir, descansas mejor.
Lo que hace es disipar la presión del cuello y la cabeza de manera uniforme en toda la superficie de la almohada porque se amolda perfectamente a su forma, de esa manera, no se cansan. El reflejo inconsciente para mitigar ese cansancio, es cambiar de posición. Al no cansarse, tu cuerpo no se forzará a dar vueltas mientras duermes y tendrás una noche de sueño ininterrumpido.
El material con el que están hechas las almohadas Memory Foam es termo sensible, esto quiere decir que reacciona a la temperatura: cuando hace calor se siente más suave y viceversa. No obstante, tu cuello y cabeza siempre están a la misma temperatura, por lo tanto el soporte y la comodidad siempre serán iguales. Aunque se sienta más dura o más suave, a los pocos minutos de entrar en contacto con tu piel, sentirás el confort que ya conoces.
Este material fue desarrollado por científicos de la NASA para ayudarle a los astronautas a soportar las enormes fuerzas a las que se someten cuando despegan y aterrizan.
Después de muchos estudios, se dieron cuenta de que esos beneficios podrían ser aprovechados en aplicaciones civiles.
El proceso de fabricación fue optimizado durante varias décadas para industrias como la médica y la aeronáutica, hasta que llegó al alcance del público en general.
Tu almohada no va a perder ni su forma ni sus beneficios tan rápido como una almohada de baja densidad. Las almohadas de alta densidad brindan un mejor soporte cervical durante más tiempo. Una almohada de baja densidad se sentirá igual de cómoda en un principio, pero en el transcurso de la noche, pierde su forma y con ello el beneficio de tener la columna vertebral alineada.
Para diferenciar este tipo de almohadas debes saber que se considera de alta densidad cuando tiene más de 70 kg/m3. Las almohadas de alta densidad se sienten más pesadas.
La espuma con la que se hacen almohadas más económicas, es de baja densidad, tiene menor cantidad del material que brinda comodidad y un mejor descanso. Estas almohadas no logran brindar el soporte necesario porque se “hunden” después de unos minutos y no logran mantener la columna alineada toda la noche. Aunque se sienten igual de cómodas en un principio, no le darán una noche de descanso reparador.
Otra razón es que tienen estándares de calidad muy por debajo del nuestro. La espuma de estas almohadas es cortada, no moldeada. Esto quiere decir que en las fábricas hacen grandes bloques de espuma y luego la cortan, lo cual hace que la espuma sea polvosa y puede ocasionar reacciones alérgicas, además de que la espuma no tenga la capa que la haga más resistente.
Asegúrate de que si compras una almohada de este material, tenga por lo menos 70 kg/m3 de densidad, que sea moldeada y que esté hecha en México.
No. La densidad y el nivel de firmeza son completamente independientes. Se pueden fabricar almohadas de baja densidad que sean firmes y se pueden fabricar almohadas de alta densidad que sean suaves. Es más difícil fabricar almohadas de alta densidad que sean suaves, por eso las compañías que no lo logran o quieren ofrecer productos de menor calidad, dicen que si la almohada es de alta densidad será dura.
No. Las celdas microscópicas que conforman la espuma de nuestras almohadas son abiertas y permiten que el aire circule por ellas, por eso siempre se sentirán frescas.
El exclusivo proceso de manufactura de cada almohada Memory Foam puede dejar un olor particular que es totalmente inofensivo. Si se llegara a presentar dicho olor, éste se elimina quitándole la funda a la almohada y dejándola airear sin que le dé la luz del sol.
Sí. Las almohadas Memory Foam te aseguran que, aunque estés en contacto con ellas durante toda la noche, no desarrollarás ningún tipo de reacción.
El material con el que están hechas las almohadas Memory Foam no es lavable pero la funda puede quitarse fácilmente y lavarse en máquina con agua fría.
Nos puedes contactar por el medio de tu preferencia:
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